viernes, 14 de diciembre de 2012

Un 2012 muy especial


Nos estamos acercando al final de 2012. Sin dudas ha sido un año eterno, dando la sensación de que transcurrieron cinco. El primer gran hecho a recordar fue la Tragedia de Once, donde un tren perdió el control y se estrelló en la estación de dicho barrio de la Capital Federal, generando 52 muertos y más de 700 heridos. La singular respuesta de Cristina Fernández de Kirchner a esto fue el famoso “Vamos por todo” balbuceado en el acto en Rosario por el Bicentenario de nuestra bandera.
La primera víctima fue Repsol, dado que la crisis energética como consecuencia de la política llevada a cabo en el rubro era evidente y había que buscar a algún responsable para desligarse. Así, el 16 de abril se decidió la expropiación del 51% de las acciones pertenecientes a Repsol, la cual fue anunciada con bombos y platillos, para luego en la práctica ver como su CEO, Miguel Galluccio, sortea no pocas dificultades para sumar inversores. Con la reciente reforma al Mercado de Capitales, el Gobierno puso en circulación bonos de la empresa que generan rendimientos al 19% anual, al cual tienen acceso todos los ciudadanos. Se destaca que el buen recibimiento que han tenido los bonos ha sido causal de recuperación de las acciones, pero “escoba nueva, barre bien”. Habrá que esperar la evolución de estos bonos, que siguen perdiendo con la inflación.
Se instauraron férreas restricciones a las importaciones de productos y se profundizaron las restricciones al mercado cambiario, imposibilitando totalmente la compra de divisas extranjeras. Esto trajo como consecuencia el cierre de empresas y pequeños locales, más algunas otras que se fueron del país, con su consecuente pérdida de estabilidad del empleo, y la imposibilidad de ahorro de la clase media, el sector más importante en número y productividad, al obligársele a atesorar una moneda que pierde valor por la inflación. Las primeras reacciones sociales se hacían presentes en el mes de junio, y constituían el embrión de lo que vendría más adelante.
Insólitamente, se inició la carrera presidencial hacia 2015, aún sin haber transcurrido un año de las elecciones que consagraron a Cristina Fernández de Kirchner con un 54,11% de los votos. El oficialismo quiso instalar la reforma a la Constitución Nacional que le posibilitara la re-reelección a CFK, lo cual generó una mayor irritación en la sociedad. Esto, sumado a otros hechos como el envío a la AFIP a un empresario inmobiliario que dijo que la actividad estaba estancada y el abuso que la presidenta hacía de la Cadena Nacional, hablando de supuestos dotes de arquitecta egipcia y la desafortunada frase “Sólo se le teme a Dios…y a mí, un poquito”, desencadenó en la protesta masiva del 13-S.
Demasiadas respuestas descalificadoras recibió esta protesta, en especial por parte de Juan Manuel Abal Medina y su frase “A esa gente le importa más Miami que San Juan”, o “No pisaban el pasto”, y una recordada de Estela de Carlotto: “La marcha de los bien vestidos”. La respuesta de CFK brilló por su ausencia, si bien ya se veía venir su interpretación: la repercusión que tuvo la marcha fue culpa de TN, y en esa dirección, instaló el 7D como la fecha de vencimiento de la “Cadena ilegal del miedo y el desánimo”, montando todo su aparato estatal en torno a esa fecha, que pasaba a ser un designio divino en el cual los problemas del país se terminarían de una vez por todas. Quedará a la historia además el paso de la Presidenta por las Universidades de Georgetown y Harvard (EE.UU.), donde dejó frases del estilo “si la inflación fuera del 25% el país estallaría por los aires”, “Mi crecimiento patrimonial se debe a que fui una exitosa abogada”, o “Esto es Harvard, no La Matanza”
Los últimos tres meses merecen cada uno su propio párrafo. Octubre arrancaba con una noticia que caló hondo. El martes 2 de octubre, la Fragata A.R.A. Libertad, buque insignia de las FF.AA., era embargada en el puerto de Tema, Ghana, por el fondo internacional Elliot, que no entró al canje de deuda argentino. Luego, el 7 de octubre es reelecto Hugo Chávez en Venezuela, esa misma semana se desata el conflicto con Gendarmería y Prefectura, por un decreto firmado por Nilda Garré que les rebajaba el sueldo a la mísera suma de $3.000. Los pases a disponibilidad fueron la solución elegida por el gobierno. El clima seguía enrareciéndose. Asimismo, a fin de mes se aprobó el voto optativo a partir de los 16 años, una medida polémica, destinada a sumar votos para las elecciones legislativas del año próximo, que aceleraría el malestar social.
Noviembre arrancó con lo que fue la marcha multitudinaria más importante desde el regreso a la democracia en 1983. El jueves 8 más de 2 millones de personas en todo el mundo protestaron en contra del Gobierno y su tendencia autoritaria que se fue acentuando cada vez más, atropellando a las leyes y la Constitución, la cual pretende ser reformada para perpetuarse en el poder. La protesta tuvo una repercusión internacional importante, pero para CFK lo más importante fueron las elecciones en el Partido Comunista Chino. Este ninguneo desilusionaría a muchos, pero generó diversas reacciones. Por un lado, los sindicatos encabezados por Hugo Moyano y Pablo Micheli, le hicieron el primer paro a un gobierno peronista el martes 20 de noviembre, sentando un importante precedente. Por otra parte, el martes 27, la Corte Suprema rechaza un recurso presentado por Clarín y pide que se falle sobre la cuestión de fondo y la Cámara Civil y Comercial se expida sobre la extensión de la medida cautelar interpuesta en 2010 por el multimedios.
Diciembre arrancó con el fallo de la Cámara Civil y Comercial nº2 del jueves 6, que extiende la medida cautelar hasta que no haya un fallo definitivo, que cabe aclarar no es el que dictó recientemente el juez Horacio Alfonso. Recordemos que la Cámara sufrió varias recusaciones del Gobierno, en especial al juez Francisco de las Carreras, al cual se lo acusa de viajar a Miami financiado por el Grupo Clarín. En la semana siguiente se sucedieron dos hechos significativos: El rechazo de la Corte al “per saltum” solicitado por el Gobierno, y la absolución de los 13 acusados en el caso Marita Verón, vinculado a una temática sensible como es la trata de personas. Estas dos medidas instaron a CFK a iniciar un proceso para democratizar la Justicia, que ya tuvo resultados inmediatos con el fallo del juez Alfonso. Luego se vendrá la apelación de Clarín y el conflicto al parecer volverá nuevamente al Máximo Tribunal.
Este racconto tiene como premisa fundamental analizar cuál es nuestro rol ante este atropello que significó el “vamos por todo” impulsado por los resabios de la militancia montonera de los ’70, que desprecia profundamente a la democracia y se sirve de ella para instaurar un régimen como el de Cuba o Venezuela, bajo una apariencia de popularidad y atribuyéndose la decisión del pueblo. Está claro que el 13S y el 8N han sido contundentes y han acelerado el estado de nerviosismo del gobierno, pero también dio origen a pases de factura y a divisiones, generados por aquellos que quisieron sacar ventaja de estas marchas. Esto no es nuevo, y es algo que suele suceder, cuando algo es exitoso siempre se pretende un rédito, ya sea político, económico o social. Lo importante es que sigamos todos unidos en la misma causa, y que las diferencias se resuelvan mediante el diálogo y la negociación, caso contrario, contribuiríamos al tan mentado éxito K con su “divide y reinarás”. Nuestra Nación está por encima de cualquier tipo de interés individual, y esa debe seguir siendo nuestra premisa inclaudicable. Saludos a todos y muchas gracias por leerme.

viernes, 15 de junio de 2012

El por qué de los cacerolazos


Escribo estas líneas motivado por las constantes agresiones y descalificaciones que recibimos quienes pensamos distinto y no compartimos los ideales del actual gobierno, tratándonos ya desde hace tiempo de “gorilas”, “golpistas”, o “fachos”, basados en revivir el enfrentamiento que tuvieron en los ’70 con la Junta Militar, a la cual supuestamente apoyamos y deseamos fervientemente su regreso. En ese contexto, el argumento de los cacerolazos se funda en “el dólar” y en seguir dándonos gustos superfluos, porque representamos una clase “oligarca” que amasó su fortuna a costa de ellos, los “patriotas”, los “defensores del pueblo”.
Lamentablemente, debo decirles que con éstas actitudes, no están haciendo más que adoptar la misma conducta que tanto repudian, y que esos (des) calificativos no hacen más que manifestar la intención de censura y persecución, acercándose a los militares a los que tanto critican. Y que ahora se está dando la situación inversa, siendo los “patriotas” los que se enriquecen a costa de los “oligarcas”.
¿Es el dólar la causa de los cacerolazos? No, es simplemente un eslabón más de la cadena. Una cadena de hechos que muestran la tendencia de esta ideología. La inseguridad, la inflación, las restricciones a las importaciones, la recesión, la inseguridad jurídica, y todo lo que intenta ocultar este gobierno, son males que, o nos merecemos o somos responsables, debiendo asumirlos y cargar con sus consecuencias.
Con una mano en el corazón: Los familiares de víctimas de la inseguridad, que muchas veces son ultimados sólo por unas zapatillas, ¿piensan en dólares? La gente que va a un supermercado y ve que con un billete de $100 cada vez le alcanza para menos cosas, y cada vez le cuesta más llegar a fin de mes ¿piensa en dólares? La gente que trabaja y produce y ve que los impuestos que paga son destinados al empleo de políticas populistas destinadas a comprar voluntades o simplemente a los bolsillos de los políticos, ¿piensa en billetes verdes? Los comerciantes que, como consecuencia del cepo a las importaciones, deben cerrar sus puertas, quedándose ellos y miles de empleados en las calles, ¿piensan en el dólar? Humildemente, mi respuesta es no.
Lo que buscamos es un país donde no haya vencedores ni vencidos, donde no haya revanchismos contra nadie, y donde los “vencidos” no tengan que servir a los “vencedores”. La realidad del país planteada hoy, es que los “patriotas” tienen derechos, y los “oligarcas”, el deber de respetar esos derechos. Así, debemos tolerar que nos falten el respeto, que nos asalten y nos maten, o que nos metan la mano en el bolsillo, porque en su ideario, tienen el derecho a hacernos eso, por “oligarcas”. Por favor, BASTA. Todos somos argentinos, y queremos que el país progrese. No queremos más polarizaciones, ni divisiones, ni venganza contra gente inocente. No queremos a los militares, ni a gente que en nombre del pueblo pero con claros intereses particulares espurios, tengan la misma conducta. Queremos PAZ.

Saludos a todos

lunes, 4 de junio de 2012

"Es la economía, estúpido"

Buenas tardes a todos.

Hoy voy a realizar un análisis de los acontecimientos que han ocurrido en las últimas semanas, intentando ser lo más objetivo posible en un contexto claramente marcado por la subjetividad. Para empezar, el dólar siempre ha sido el refugio de los ahorristas ante una moneda nacional (llámese peso moneda nacional, peso ley 18.188, peso argentino, austral, peso convertible o simplemente peso) que ha sido en líneas generales inestable, sufriendo la quita de ¡trece! ceros en tan sólo cuarenta y cuatro años. Esa "cuestión cultural" que pretende cambiar el cristinismo, es lo que vulgarmente conocemos como "instinto de supervivencia", traducido en el deseo de resguardar nuestros ahorros ante una moneda que es inestable y que tiende a perder su valor ante la creciente inflación, causada por diversos motivos. A nadie le gusta perder plata, y si no pregúntenle a Aníbal Fernández. La respuesta que dio el actual senador nacional ante la pregunta de si guardaba ahorros en dólares, fue sin duda "la gota que rebalsó el vaso" de quienes trabajan honestamente y sólo pretenden mantener ahorros en una moneda que es estable. Fue, tácitamente, reconocer que el que apuesta al peso, pierde, y acto seguido, la obligación que se le impone a la gente a "perder" para que el gobierno "gane". Y es cierto, el que apuesta al peso, pierde, dado que los plazos fijos están pagando un interés del 10% anual, lo cual no cubre ni la mitad de la verdadera inflación. En las declaraciones del ex jefe de gabinete pueden hallarse reconocimientos implícitos de los errores en los que incurrió el Modelo Nacional y Popular, que asfixiado por la deuda pública y por la cancelación de los últimos vencimientos del BODEN 2012, necesita cerrar el grifo cambiario y cancelar las importaciones, lo cual paradójicamente ya está afectando a las exportaciones, que descendieron por primera vez en 6 años.
Otra cuestión que se puso en evidencia con los cacerolazos del jueves y viernes pasados es la parcialidad y subjetividad K. Aníbal Fernández, CFK y todos los funcionarios públicos tienen derecho a ahorrar en dólares, los gorilas oligarcas y los cipayos, no. No pueden quejarse ni reclamar por la plata que están perdiendo, porque son oligarcas que defienden sus propios intereses y van en contra del interés general. Más bien, deberían estar contentos por mantener a los que más los necesitan. En otras palabras, una manifestación de la teoría marxista, que se basa en que todo lo privado es "malo", y todo lo público es "bueno". Aquí sólo voy a resaltar dos frases: Todo modelo que se construye a partir del odio y el resentimiento, fracasa, y detrás de cada crítica subjetiva se esconde una expresión de deseo.
La conclusión es que el marxismo fue muy enfático en su crítica al capitalismo, a tal punto que terminó viciado de los mismos defectos que decía criticar. El afán de lucro de los funcionarios públicos es igual, o incluso peor, que el de los empresarios privados, ya que son quienes hacen cumplir la ley, y de esta manera se constituyen en "juez y parte" de la causa, con la irritación social que eso genera.
Para concluir con estas palabras, dejo un fragmento de "Para comprender la revolución bolivariana", texto publicado por la Presidencia de Venezuela*. Saquen sus propias conclusiones


“Por su lado, la revolución, cuyo modelo político es la democracia participativa y directa significa, antes que nada, transformar el poder en instrumento del pueblo. Es transferir la toma de decisiones a las comunidades organizadas. Es gobernar con base en los derechos de la participación del pueblo. Es darle consistencia constitucional a los actos soberanos del colectivo nacional. Es reconocer el derecho que tiene el militante, activista o revolucionario identificado con el Proceso, para expresar sus opiniones y que éstas sean respetadas. Es también aceptar las decisiones de la base, en todo lo concerniente al ámbito de su competencia. Es, de manera concluyente, darle todo el poder al pueblo. Esto es revolución. Cualquier conducta o decisión que se adopte fuera de este marco conceptual no es revolución, es reforma.”

* Disponible en:

Saludos a todos

martes, 15 de mayo de 2012

Libertad de expresión


Buenas tardes. En esta ocasión voy a tratar sobre un tema neurálgico y que genera ciertas controversias, cuando no conflictos, en nuestra sociedad. Antes de continuar, debo aclarar que no pretendo revelar una verdad ni considerarme dueño absoluto de la razón y la definición sobre el tema. Es una opinión, y entre todos construimos una sociedad, siendo la idea, justamente, que podamos expresar lo que pensamos y sentimos libremente, dentro de un marco de cordialidad y respeto, que de mi parte debo garantizar.

Mi experiencia personal ha permitido comprobar que una de las acusaciones que más irrita al kirchnerismo es la que afirma que en el país no hay libertad de expresión. Esto me ha llevado a citar el artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (bandera K por excelencia) referido al tema, y que transcribo a continuación:

Artículo 19 – Declaración Universal de Derechos Humanos

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”

La defensa que esgrimen es que la gente expresa y publica libremente sus pensamientos, en el sentido de que nadie censura ni ejerce privación de esa libertad con mecanismos como la tortura o la prisión. Pero en el artículo puede leerse “este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones”: Claramente se refiere a la censura o a la prisión, siguiendo una interpretación racional, pero también se refiere al derecho a no ser perseguido ni atacado. En ese sentido, el Gobierno, con medidas como la persecución judicial y a través de la pauta publicitaria a periodistas y medios opositores, o la aplicación de multas a consultoras privadas que divulguen indicadores económicos diferentes a los oficiales, está “molestando” a quién publique una opinión distinta a la pretendida, condicionando seriamente el derecho a la libertad de expresión. Hilando más fino, chicanas y descalificaciones (como cuando CFK tildó de “antisemita” a Carlos Pagni), también son condicionantes graves, y se pueden considerar “molestias”, aunque sutiles y más propias del campo civil que del penal. Si bien no hay censura directa, se trata, por estos mecanismos, de forzar una “autocensura”.

Salvando las distancias, la censura es a la libertad de expresión lo que la muerte es a la vida. Son dos situaciones extremas, las dos caras de una moneda. Avalar que se puede insultar o perseguir a quien piensa distinto es avalar conductas condicionantes a la plena vida del hombre, como la violencia (en todas sus formas) o la discriminación. Esta conducta es la que genera una marcada división en la sociedad, improductiva para cualquier nación que se precie de ser tal y que tenga intenciones de crecimiento y de inclusión social, y que muestra niveles de violencia altamente cuestionables que incluso, en algunos casos, llega a la muerte. Sin dudas, es otra contradicción palmaria, como muchas que invaden este modelo.

En conclusión, estos mecanismos para forzar la “autocensura”, son como un disparo al aire que intenta disuadir y advertir que el próximo disparo irá al corazón. ¿Se puede decir que hay libertad de expresión cuando se aplican estos mecanismos? Casos como el del trato que se le da a la opinión contra la minería contaminante a cielo abierto en Catamarca o La Rioja sientan un muy mal precedente. Un cordial saludo a todos.


jueves, 10 de mayo de 2012

Lucha de oposiciones

Buenas tardes a todos.

Antes de empezar a desarrollar estas líneas, quiero pedir disculpas por la discontinuidad de las publicaciones. Estoy abocado a mis estudios y empeñando mi tiempo en ello. Con el título en la mano, la situación será distinta.
El motivo que me llevó a escribir en esta ocasión han sido las despiadadas críticas que, día a día, sufre la oposición política en nuestro país. Con la expropiación de YPF, el cristinismo volvió a dominar el escenario político y a reposicionar su imagen ante la población. En ese contexto, gran parte de la oposición acompañó la iniciativa, claramente fundamentada en recuperar la "Soberanía nacional hidrocarburífera". Se ha escuchado decir que "estamos de acuerdo con que YPF sea estatal, pero no manejada por un Estado corrupto". Será cuestión de esperar a que se supervise la administración que llevará adelante el oficialismo, que dio un buen paso designando como CEO a Miguel Galluccio, quien tiene probada experiencia en el rubro.
Muchos probablemente se pregunten cómo hará la oposición para supervisar la administración, y en algunos casos, tal vez se haya esbozado una carcajada. El motivo de éste artículo es, justamente, entender (no justificar) este accionar negligente. Así como los "cyber K" son utilizados para perseguir y amenazar a disidentes en las redes sociales y foros de opinión, el instrumento político para condicionar los votos en el Congreso es el retiro de fondos públicos destinados a las ciudades o provincias originarias, con la consecuente difamación y desprestigio que le genera al legislador en su tierra. A eso hay que sumarle persecución judicial y tributaria (AFIP mediante), con lo cual el cóctel se torna peligroso para cualquiera que intente persistir en su posición. No es algo exclusivo de Argentina. En Venezuela, Ecuador o Nicaragua pueden visualizarse los mismos síntomas, variando el grado de desarrollo según el caso. Así, se critica el "afán de poder" de los supuestos opositores que se "venden" al oficialismo, tal vez en muchos casos sin comprender que detrás del político hay una persona, y detrás de esa persona, familiares y amigos que se preocupan por su salud y por su imagen.
Este es el entramado que le da el título de "Lucha de oposiciones" a esta nota, dado que los que criticamos a la oposición, también somos opositores. Hay que distinguir entre la "oposición sistemática" y la "oposición moderada": El opositor sistemático cree que al kirchnerismo hay que pagarle con la misma moneda, mientras que el moderado, tratará de establecer un diálogo y llegar a un acuerdo que, a todas luces, es muy difícil que sea beneficioso para ambas partes. ¿Hay terminos medios? A mi entender sí: Hay que ser "moderado" para dialogar, pero "sistemático" para negociar, de manera tal de dejarlos evidenciados en su error. Ese es nuestro trabajo.

Saludos a todos y gracias por su atención

miércoles, 18 de abril de 2012

¿Y después?

Buenas tardes a todos.

Este es un análisis que viene golpeando las puertas de mi mente desde la nota anterior ("Cristina eterna" vs. "Desastre inminente"), y que representa lo que espero esté en la mente de muchos de nosotros. ¿Cuál será el destino argentino luego de que el kirchnerismo deje el poder?, ¿Estamos preparados psicológicamente para encarar esa "kaída"?, ¿Estamos convencidos de lo que queremos para nuestro país?. En los próximos párrafos, intentaré brindar mis humildes respuestas, esperando que se genere un debate enriquecedor que nos permita crecer como sociedad y saber aceptar tanto el acierto ajeno como el error propio.
La reciente expropación del 51% de las acciones de YPF pertenecientes a Repsol, marcan un ejemplo de la división en la que estamos los argentinos actualmente. El sector K lo ve como una reivindicación de la soberanía nacional, como una "victoria" sobre los intereses extranjeros "oligárquicos". El sector anti-K lo ve como una nueva fuente de cargos y, fundamentalmente dinero, para La Cámpora. Sin ánimo de extenderme en una temática que al fin y al cabo sirvió para sacar de las primeras planas al Boudougate y al resultado de las pericias de Once, voy a decir que la intención del gobierno es lucrar, no pagándole nada a Repsol y vendiéndola más cara, ya sea a la brasileña Petrobras o a la china Sinopec, que indirectamente pondrían el dinero de la expropiación y de las inversiones. Claramente, la expropiación significó un nacionalismo demagógico cuyo único objetivo fue levantar la golpeada imagen del gobierno, ávido de dólares que le permitan mantener la política clientelar que les garantiza la perpetuidad en el poder.
Pero como todos sabemos, todo se acaba alguna vez. Todos en el fondo nos damos cuenta de que no hay nadie capacitado para heredar la dinastía de CFK, y que ésta no es inmortal. Así sea en el 2013 o en el 2027, este modelo tiene fecha de vencimiento. Y los daños más graves ya están hechos: vamos camino a un severo aislamiento internacional, del cual para salir necesitaremos de una política honesta y sustentable en el tiempo. Para ello se deben coordinar esfuerzos y considerar como válidas todas las opiniones, incluso las que no nos gustan tanto (entiéndase bien: opiniones, no descalificaciones ni agravios). Porque luego de que el kirchnerismo deje el poder, seguirán existiendo los oportunistas de La Cámpora o los aplaudidores fervientes de los discursos cristinistas. Con el resentimiento y la señalización con el dedo no ganamos nada, ya que sería entrar en el juego agresivo que nos pretenden imponer. El camino es una política positiva, que manifieste claramente nuestras intenciones de proyectar un mejor país, dejando en evidencia que "la violencia es el miedo a los ideales de los demás" (Mahatma Gandhi). Claramente, no hablo sólo de violencia física, sino también de la verbal, que en muchos casos suele hacer más daño. El cambio cultural de pasar de una sociedad vaga a una sociedad trabajadora llevará tiempo, pero justamente es lo que pregonamos: trabajar y esforzarnos para sacar el país adelante. No le tengamos miedo a la lucha, entendida en el buen sentido. Se puede luchar sin violencia, dejar la vida por nuestros ideales, y estar así satisfecho con uno mismo. A la corrupción estructural, se la combate de una manera muy simple: aplicando la ley, y que la misma sea igual para todos. Ese primer paso es el más difícil, pero abrirá las puertas a un país que queremos todos: un país donde haya seguridad jurídica y se respeten las instituciones. Puede llevar días, meses o años, pero créanme que valdrá la pena.

Un cordial saludo a todos y gracias por su lectura.

miércoles, 28 de marzo de 2012

"Cristina eterna" vs "Desastre inminente"

Buenos días a todos.

El título de la entrada no hace más que marcar una tendencia de la división que afecta a nuestra sociedad, que me ha inspirado a escribir estas líneas, como una reflexión personal que espero sea de utilidad para mis estimados lectores.
Por un lado, el deseo cristinista de una "Cristina eterna", basados en la creencia de que el "Modelo Nacional y Popular" es la verdad revelada y el único camino posible hacia el éxito como país, que debe persistir en el tiempo, no sin antes sortear grandes obstáculos y vencer a un sin fin de enemigos que le desean el mal a la Nación. Estos enemigos son la "opo", las "corpo", y todos los gorilas antipatria que no coincidan con su prédica y con su "relato" que se amolda y se modifica acorde van sucediéndose distintos hechos que evidencian su fragilidad. Este festival consumista se perpetuará en el tiempo, y la tentación de "ganar más, trabajando menos" termina siendo una fantasía "comprada" por muchos, fiel reflejo del Gobierno, que cuando necesita "caja" para mantener el festival, echa mano a otras instituciones que, según la reina Cristina, tienen como función actuar como sucursal del Gobierno, hecho que también se extiende al Poder Legislativo y al Judicial. Claramente hablamos del caso de las AFJP en 2008, de lo que ocurre con el BCRA desde ese entonces (la reforma actual es sólo un "golpe de gracia"), y en menor medida, lo que se pretende hacer con YPF. Los encargados de continuar con el modelo y de mantener al país en esta línea progresista son los miembros del movimiento juvenil La Cámpora, hoy presidida por Máximo Kirchner, pero con jóvenes que ya ocupan cargos legislativos e iniciaron una carrera política destinada a convencer a todos de su "verdad revelada", logrando que siempre gobierne alguien funcional a estas ideas. ¿Cuál es el modelo a seguir? Sin duda un socialismo como el cubano o el venezolano son la clara referencia que tienen, y a las claras los únicos gobiernos con el que siguen manteniendo relaciones. La abierta confesión como "marxista" del viceministro Axel Kicillof marca una tendencia clara de cuales son los pasos a seguir.
En la vereda de enfrente, la postura anticristinista que habla de un "desastre inminente". Las opiniones más pesimistas hablan de una caída del PBI y del ingreso a una fase recesiva a partir del segundo semestre, lo cual generará el colapso del "Modelo Nacional y Popular". El severo atraso cambiario, que lleva al tipo de cambio real a niveles propios de la Convertibilidad, más la inflación galopante, llevarán al país a un período de estanflación, indeseable para cualquier economía del mundo. Las trabas a la compra de dólares tienen como objetivo impedir la fuga de capitales y preservar los dólares que escasean cada vez más, además de evitar el atesoramiento y el ahorro. Las trabas a las importaciones, si bien son positivas para el superávit comercial, generan un desabastecimiento que va desde insumos tecnológicos hasta productos de primera necesidad. La reforma a la Carta Orgánica del BCRA pasa a ser un instrumento para "estirar la agonía", evitando el recorte a los subsidios a la luz, al gas, y al transporte para impedir aumentos que oscilarían entre un 200 y un 300%, lo cual sería una erosión a la política consumista y derrochadora llevada a cabo desde el 25 de mayo de 2003, además de un reconocimiento implícito de la inflación. Además, la posibilidad de emitir billetes indiscriminadamente, y de disponer de esos fondos que ahora de repente hacen que el gobierno se solidarice con los trabajadores y acepte el 25% de aumento en la negociación de las paritarias, no harán más que generar un mayor estímulo a la demanda, cuando claramente las causas de la inflación están claramente del lado de la de oferta, evidenciado por la falta de inversiones genuinas que permitan ampliar la capacidad productiva existente, que además de aumentar la oferta aumentarían el empleo. Además, la propia presidente del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, admitió que el nivel de reservas real es negativo. A las claras, estamos en presencia de medidas aplicadas por un gobierno desesperado, que actúa como si manejara un auto que va camino a estrellarse contra una pared, y buscara soluciones que poco y nada tienen que ver con pisar el freno.
¿Cuál es mi opinión al respecto? Personalmente, deseo que se dé el segundo escenario, pero por el hecho de que no comulgo con las ideas comunistas y el sistema totalitario que pretende imponer el cristinismo. En otras palabras, no quiero que seamos otra Venezuela. Pero lo cierto es que, mientras tengan caja para financiarse y continúen acumulando poder, el festival sigue, junto con la compra indiscriminada de voluntades y de elecciones, que sirven sólo para disfrazar el régimen de democracia. Afortunadamente, los cristinistas subestimaron a la economía, y los recursos para hacerse de "caja política" son cada vez menos, agotándose pronto la misma. Chávez, al menos, se financiaba por su condición de 5º país exportador de petróleo, que es claramente un recurso demandado por todo el mundo, y que es cada vez más escaso debido a su condición de no renovable. En nuestro caso está la Soja y ciertos commodities, cuya demanda depende mucho de la bonanza económica internacional y de la evolución de sus precios, que suele ser muy aleatoria. No es un bien indispensable, y nuestros principal comprador es China. A esto hay que agregarle el retiro de privilegios arancelarios por parte de los EEUU, que pueden ser el puntapié inicial para que empiecen las represalias que "restrinjan las exportaciones", volviendo a comprometer el superávit comercial. Sin caja, no hay poder. El próximo paso parecen ser los depósitos bancarios y el regreso al escenario ocurrido en diciembre de 2001. A juzgar por la administración de la caja llevada a cabo por el kirchnerismo, este escenario no tardará demasiado en darse, aunque no me animo a arriesgar una fecha exacta. Las crisis no golpean la puerta ni piden permiso...

Saludos a todos y gracias por su atención